El certificado Push de Apple es lo que permite a Applivery comunicarse con tus dispositivos Apple. Caduca cada año y renovarlo es rutina, siempre que lo renueves con la cuenta que lo creó.
El certificado debe renovarse con el mismo Apple ID con el que se creó. Iniciar sesión con otra cuenta no renueva tu certificado: crea uno distinto. El original caduca, Applivery deja de poder gestionar tus dispositivos inscritos, y recuperarlos implica reinscribir toda la flota.
Para la configuración inicial, consulta Primeros pasos.
Averiguar con qué Apple ID se creó
Si se rellenó el campo Apple ID durante la configuración, la cuenta está registrada en tu workspace, en Ajustes → Configuración de Apple. Para eso existe el campo.
Si se dejó vacío, Applivery no tiene constancia. La cuenta solo existe del lado de Apple, así que hay que identificarla desde fuera de la plataforma:
Correos antiguos de Apple. Los recibos, los avisos de renovación y las alertas de caducidad llegan a la cuenta propietaria del certificado. Busca también en los buzones compartidos, no solo en los personales.
Quien configurara el MDM en su momento. A menudo es un administrador que ha cambiado de puesto o ya no está, así que conviene preguntar más allá del equipo de IT actual.
El portal de certificados Push de Apple. Inicia sesión con cada cuenta corporativa que sospeches y comprueba si el certificado aparece listado. La cuenta que lo muestre es la propietaria.
Si nada de eso funciona, contacta con el soporte de Apple. El certificado pertenece al Apple ID que lo creó, y Applivery no puede transferirlo ni recuperarlo.
Comprobar que estás renovando el certificado correcto
Antes de renovar, confirma que el identificador del certificado que muestra Applivery coincide con el del portal de certificados Push de Apple. Si no coinciden, estás mirando dos certificados distintos, y renovar el equivocado deja que el bueno caduque en su fecha.
Evitarlo el año que viene
Rellena el campo Apple ID de tu workspace. Cuesta un minuto durante la configuración, deja registrada la cuenta donde la va a buscar el siguiente administrador, y es la diferencia entre una renovación rutinaria y reinscribir todos los dispositivos que gestionas.